Bricpol, en pocas palabras.
¿Qué es BRICPOL? Es una de las preguntas más frecuentes que nos hacen los practicantes de BRICPOL. Para dar respuesta a dicha pregunta es necesario analizar el propio contenido de BRICPOL.
Si centramos las definiciones que manejamos normalmente de Arte Marcial, como lucha de guerra o el arte de la guerra que tienen la finalidad de luchar, aniquilar y matar, tenemos que el sistema BRICPOL, está lejos de dicha definición.
Los deportes de contacto, encuadran disciplinas de contacto principalmente y artes marciales con el concepto de competición, lejos de la filosofía de las mismas, en su mayoría persiguen dejar fuera de combate al contrincante. Las competiciones son simulaciones de finalizar con el adversario con técnicas contundentes. Tampoco aquí le encontramos el espacio preciso para BRICPOL.
Desechados estos dos conceptos, podremos decir que se trata de un SISTEMA POLICIAL, con las peculiaridades que la profesión policial posee.
BRICPOL persigue el control sobre el oponente o atacante, causando las menores lesiones posibles. Cuidar la integridad del oponente o agresor es la finalidad fundamental del novedoso sistema.
Concebido en principio para profesionales de la seguridad, pública y privada, la parte de competición está antecedida de unos conocimientos obligados de cualquier arte, sistema o disciplina marcial. También tiene una aplicación para deportes de contacto, una vez que se pueda introducir en los mismos un control y remate sobre las técnicas utilizadas.
Dicho sistema incorpora a su ámbito deportivo útiles o armas simuladas, a las que los profesionales de la seguridad se pueden enfrentar en intervenciones diarias. Podemos dividir en tres grupos dichas armas: corto-punzantes, de golpeo y armas de fuego.
Lo que busca BRICPOL, es dar solución a las agresiones que se produzcan con dichas armas, de forma activa, dinámica “el saber reaccionar” de forma sencilla y eficaz.
Si somos capaces de enfrentarnos a este tipo de situaciones, damos por hecho que cualquier intervención que discurra sin armas será de sencillo resultado. Siendo el entrenamiento el que nos lleve a alcanzar un control sobre nuestras acciones para emplear el uso de la fuerza en su grado justo, según nos marca la legislación policial.
BRICPOL es complementario a las enseñanzas académicas que se están realizando en estos momentos, no pretende sustituir a ningún sistema empleado. Si podemos decir que sería un escalón superior a dichas enseñanzas. Puesto que los rendimientos físicos, el control de estrés, capacidad de destreza sobre las técnicas y tácticas empleadas para no causar lesiones, que nos aporta la competición, son semejantes a las que tenemos que realizar en las intervenciones policiales reales.
Resumiendo podemos apuntar que BRICPOL, cuenta con una identidad propia y pretende ser un punto de confluencia de los practicantes de artes marciales, deportes de contacto, métodos de lucha, que sean profesionales de la seguridad. Simplemente la adecuación de la misma a unas normas, básicas, sencillas y comunes que posibilitan la competición en un sistema abierto pero a la vez marcadamente policial.
